"Testigo valiente, lúcido, de palabras modestas y dignas de hombre de trabajo", sostiene la Secretaria de Derechos Humanos de la AJB en la declaración que reproducimos a continuación. Además de decir, marchamos. Nos concentramos a partir de las 17 horas en la sede la FJA (Rincón 74, Ciudad de Buenos Aires).
"Quisiera que todo el mundo supiese que no ha habido héroes anónimos. Eran personas con su nombre, su rostro, sus anhelos y sus esperanzas, y el dolor del último de los últimos no ha sido menor que el del primero, cuyo nombre perdura. Yo quisiera que todos ellos estuviesen cerca de vosotros, como miembros de vuestra familia, como vosotros mismos." Julius Fucik.
Testigo valiente, lúcido, de palabras modestas y dignas de hombre de trabajo, Jorge Julio López declara en el juicio contra el genocida ex-comisario Etchecolatz. Ni el miedo ni los años impidieron que contara lo que supo ante los jueces de la Cámara Federal de La Plata. Por experiencia propia, la peor. Por momento conmovido por el dolor de los recuerdos, mantuvo la entereza y contó sobre el macabro destino que compartió durante su primer secuestro con compañeras y compañeros, con quienes supo coincidir en su profunda humanidad. El 18 de septiembre de 2006, el mismo día en que se condenó al asesino, López volvió a desaparecer. Hace un año.
A pesar de la gravedad inconmensurable que reviste el hecho, quién no ha oído alguna vez, incluso en Tribunales, opiniones expertas, muy superadas, anunciando la inutilidad de la búsqueda de la verdad y del castigo a los responsables del genocidio que se cometió en la Argentina. O lo que es peor, versiones distorsionadas y apologistas de los actos criminales cometidos por esos tipos.
Otra actitud vergonzosa es la que es indiferente, carente de todo compromiso con los valores que deberían guiar a la justicia, como los que persigue la investigación y el enjuiciamiento de personajes que han violado todos los derechos y el más básico que es del de la vida.
La desaparición de Jorge Julio López, es un crimen contra todo el pueblo. Es un mensaje negro que dice que las patotas están activas, que tienen poder, que aún hoy pueden hacer lo que quieran. Que se puede fusilar a un docente en una marcha, como hicieron con Carlos Fuentealba en Neuquén. Indigna la irresponsabilidad estatal, la falta de respuestas gubernamental, la desaparición de López cuando el tiempo pasa. Un año de fotos en negocios y patrulleros, sin resultados.
Hoy en el banquillo está el cura Von Wernich, la maquinaria negadora está en marcha. El avestruz se multiplica. No dejemos que suceda. Seamos parte: la guerra es entre la luz y las tinieblas, escribía Vicente Zito Lema en su oratorio a las Madres, entre la verdad y la impunidad (o la indiferencia, que a veces es lo mismo).
Una hora, un día, un año es demasiado tiempo para que Jorge Julio López no aparezca.
1 AÑO DE
JORGE JULIO LOPEZ DESAPARECIDO.
APARICION CON VIDA YA DE JORGE JULIO LOPEZ!
Secretaría de Derechos Humanos
Comisión Directiva Provincial
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A
un año de la desaparición de Jorge Julio López |
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