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Campaña en San Martín
Judiciales solidarios |
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Impulsados por la crisis social que tuvo
su punto de ebullición a fines de 2001, trabajadores judiciales
de San Martín llevan a cabo una maravillosa obra solidaria con
foco en los más excluidos: los niños Cada mes, desde hace
más de seis años, 11 compañeros tienen a su cargo
la organización de lo que ellos llaman la “Campaña
Solidaria”, que consiste en la recolección de alimentos,
y otros productos, como útiles escolares, para ser entregados
a instituciones de bien público.
“El objetivo es colaborar con la población más vulnerable
de estos sectores, principalmente la niñez privada de sus derechos
más básicos, como es la educación, la recreación,
salud, alimentación, protección contra todo tipo de abuso
y violencia a no trabajar y el acceso a una vivienda digna”, coinciden
los impulsores de este proyecto.
No existen aportes económicos externos, todo sale del bolsillo
del conjunto de los integrantes del Poder Judicial. Vive y perdura gracias
a la vocación solidaria de estas personas, que a pesar de padecer
infinidad de injusticias en sus ámbitos laborales, no pierden
de vista a los que menos tienen.
“Como trabajadores judiciales no podemos, ni queremos, ser indiferentes
a la realidad social de la comunidad con la que trabajamos. Así,
cada uno de nosotros ponemos nuestro granito de arena para dar una mano
a instituciones comprometidas con esta problemática”, dicen
los protagonistas de esta iniciativa organizada por la AJB San Martín.
La organización, base de la campaña
“Cada piso tiene un encargado y designa el alimento a recolectar,
para no interponernos. De esta manera abarcamos todo el abanico alimenticio
sugerido previamente por los profesionales en la materia. Desde fideos,
lentejas, harina, arroz, azúcar, aceite y leche, hasta postres
como gelatinas y flan”, explican.
“Luego viene la etapa de la compra de supermercado y la exhibición
de los alimentos en el hall de entrada del Edificio, lugar donde las
instituciones retiran en persona lo recaudado. No sin antes firmar un
acta con el detalle de la campaña del mes, que luego publicamos
en un boletín informativo”, aclaran.
Los responsables de la organización de esta campaña tienen
nombre y apellido: Isabel Melana (jubilada), Susana Irigoin (Laboral
5), Berta Corso (Civil 4), Lidia Leiva (Biblioteca), Javier Aguirre
(Laboral 3), Julio Montiel (Cámara Penal), Laura Nuñez
(Laboral 3), Sonia Daulte (trabajadora social, Menores), Pablo Abramovich
(Defensoría Civil), Arturo Galván (Laboral 5), Silvina
Ponce (Tribunal Oral Criminal 3). “Lo hacemos con enorme placer,
nos hace bien al alma”, coinciden.
Destinatarios y nuevos desafíos
A partir de octubre de 2002 deciden colaborar, de manera permanente,
con dos instituciones de la zona: La “Red Interinstitucional para
la Recuperación de Niños Desnutridos”, compuesta
por médicos, frailes franciscanos y sectores autogestivos de
la comunidad, quienes asisten tanto desde el aspecto sanitario como
alimentario a 150 chicos. Los alimentos se distribuyen a través
de la Parroquia de la Inmaculada Concepción, de José León
Suárez. También ayudan al Comedor de la “Casa del
Niño”, ubicada en Villa Bonich, institución que
asiste a más de 80 chicos.
Aunque el acto solidario no concluye acá, ya que actualmente
los judiciales participan de la creación de una biblioteca, un
proyecto impulsado por maestros y padres de la Escuela mapuche “Paimun”,
ubicada en el Parque Nacional Lanin, en la provincia de Neuquén.
Y una nueva campaña con destino a pueblos necesitados de Jujuy.
Idea que surge luego de la participación de las judiciales en
el Encuentro Nacional de Mujeres en esa provincia, en octubre del año
pasado.
La ausencia del Estado hace que surja de manera permanente el accionar
de la comunidad en su conjunto. Que aflore la expresión más
genuina de las personas: la solidaridad. Los que diariamente trabajan
con expedientes en sus escritorios, que reflejan el reclamo de la gente,
de los justiciables, no son la excepciónl d
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