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| Periódico de la Asociación Judicial Bonaerense - Edición Nš 247 / Diciembre de 2006 - www.ajudicial.org.ar - email: prensajb@speedy.com.arm.ar |
| Paso a paso | |||
La
única lucha que se pierde es la que se abandona. Así lo
demuestra la historia de los judiciales y del conjunto de nuestro pueblo.
Sólo basta recordar a quienes, en los años tenebrosos
de la dictadura, exigieron el respeto a los derechos humanos. Nunca
abandonaron, como tampoco lo hacemos nosotros hoy en la lucha por una
justa distribución del ingreso dentro y fuera del Poder Judicial.
O exigiendo Justicia y Democracia real frente al asesinato de Carlos
Fuentealba y a la criminalización de la protesta social. Los tres últimos aumentos salariales diferenciales, donde los
trabajadores judiciales obtuvimos un porcentaje mayor que el Juez de
Corte, hablan de nuestros avances. La persistencia de la brecha entre
unos y otros, de nuestras dificultades. Los obstáculos que debemos
superar no son sencillos, dado que ni el Gobierno ni la Corte ni la
representación de los jueces aceptan la porcentual, ya que prefieren
la discrecionalidad del privilegio. |
Recuperar la porcentual es parte de un proceso que contiene avances y retrocesos. Depende de la política salarial que el Estado adopte para el Poder Judicial, pero también del resultado de la pelea general por una justa distribución del ingreso que demos como parte del movimiento obrero. Es una quimera creer que lograremos duplicar la masa salarial total del Poder Judicial para llegar al 100 % de la porcentual en el esquema actual de distribución del ingreso que impera en la Argentina. La participación y movilización es la principal herramienta que tenemos para equilibrar la balanza y terminar con la desigualdad salarial que padecemos. Por eso la Comisión Directiva Provincial apuesta al contacto directo con cada compañero y desde que asumió, hace seis meses, participó en asambleas y visitas a los lugares de trabajo en siete departamentales. Es necesario multiplicar el debate en cada oficina, en todos los lugares
de trabajo. Es imprescindible vencer el "no se puede" que
pregonan los defensores de la inequidad como así también
la falsa opción del "todo o nada" que, siendo funcional
a la primera, desalienta y desmoviliza. La única lucha que se
pierde es la que se abandona. Los judiciales luchamos y vamos a ganar
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