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La Asociación Judicial Bonaerense, al igual que las organizaciones
sociales de la provincia, tendrá voz, aunque no voto,
para opinar sobre los postulantes a jueces, fiscales y defensores.
Esta posibilidad quedó establecida en la ley 13553, modificatoria
de la 11868, que regula la composición y funcionamiento
del Consejo de la Magistratura bonaerense
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| Los
trabajadores judiciales podrán así opinar sobre
quienes pretendan administrar justicia en la provincia de Buenos
Aires, aunque esa opinión no será vinculante.
El Consejo de la Magistratura elevará a la AJB la nómina
de aspirantes y ésta se expedirá a partir de la
información y evaluación que recabe entre los
trabajadores de cada Departamental.
La Comisión Directiva Provincial del gremio calificó
a la nueva norma como un paso adelante en la lucha por la democratización
de la justicia, dado que avanza en los objetivos de participación
ciudadana, acceso a la información y transparencia que
debe caracterizar el proceso de selección de jueces,
fiscales y defensores.
Sin bien la medida es insuficiente, manteniendo a la provincia
por detrás de experiencias realmente participativas,
como las que se dan en Chubut, Entre Ríos y Santa Cruz
(ver recuadro), puede estimular el debate público acerca
del perfil de los magistrados.
¿Qué jueces queremos?
"Estamos trabajando en la elaboración de una suerte
de decálogo que reúna el conjunto de principios,
valores y antecedentes que entendemos debe reunir un ciudadano
para ser juez, con el objetivo de que sea discutido en todas
las departamentales y así establecer el modelo de juez
que queremos los trabajadores judiciales", explicó
Hugo Blasco, secretario general de la AJB.
Blasco sostuvo que esta iniciativa busca evitar "quedar
atrapados en la lógica corporativa, donde opinemos a
favor de un candidato porque nos cae simpático, es amigo
nuestro o simplemente viene a pedir el apoyo del gremio".
"Queremos transformar la lógica con que se elige
a los jueces y entendemos que la mejor forma de hacerlo es predicando
con el ejemplo", concluyó.
La independencia del poder económico y político,
la promoción de los derechos humanos (en tanto derechos
individuales y sociales, económicos, culturales y políticos),
la capacidad para coordinar los grupos de trabajo que constituyen
cada juzgado y fiscalía sin apelar al autoritarismo y
la arbitrariedad, sumado a los antecedentes en cada uno de estos
aspectos, son algunos de los elementos que seguramente tendrá
en cuenta la AJB.
"Es ingenuo hablar de independencia cuando el abogado de
un municipio se convierte en juez de un día para el otro
o cuando para ser ternado hay que recorrer los despachos de
los intendentes y senadores que tienen poder de decisión
en cada Departamento Judicial", abunda Daniel Giarone,
secretario de prensa de la Asociación.
"Los judiciales tenemos un saber acumulado a través
de nuestro trabajo diario en la Justicia, conocemos a los potenciales
aspirantes, trabajen en el Poder Judicial o como abogados de
la matrícula, y queremos aprovechar ese saber para transformar
la lógica perversa que domina el proceso de selección",
enfatizó Giarone.
Allá vamos
El actual divorcio entre jueces y sociedad no sólo se
refleja en las encuestas, sino que está tan naturalizado
que muchos de ellos olvidan que es el pueblo quien les delegó
la responsabilidad de administrar justicia y no los poderes
fácticos.
La voz de los judiciales y de las organizaciones sociales puede
ayudar a mitigar ese divorcio como así también
la fuerte participación del poder político en
el proceso de selección, que se expresa tanto en la cantidad
de representantes (10 sobre 18) que éste tiene en el
Consejo como en el hecho de que es el Gobernador quien elige,
en definitiva, a partir de una terna vinculante.
De los jueces que se eligen depende el tipo de Poder Judicial
que una sociedad goza o padece, en términos de independencia,
acceso a la Justicia, vigencia de los derechos sociales y posibilidad
de una justa resolución de los conflictos. La voz de
los judiciales en el Consejo es un paso adelante en la pelea
por una Justicia al servicio del pueblol
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Más
participación Durante
la reforma constitucional de 1994 la AJB propuso que el
Consejo de la Magistratura que inauguraría la nueva
carta magna provincial contara con representación
de los trabajadores judiciales y de la comunidad. Los convencionales
no se animaron.
Pero la idea no murió, sino que se fortaleció
desde la Federación Judicial Argentina para implementarse
en Chubut, Santa Cruz y Entre Ríos.
En los tres casos el sistema de selección de los
jueces ganó en participación popular, transparencia
y control ciudadano.
También puso el acento en que no basta con el conocimiento
técnico-jurídico para ser juez, sino que deben
observarse los valores, principios e intereses que expresan
los candidatos. La labor de los consejeros judiciales (que
son electos por los trabajadores) es hoy reconocida por
todos. |
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