Periódico de la Asociación Judicial Bonaerense - Edición Nš 249 / Junio de 2007- www.ajudicial.org.ar - email: prensajb@speedy.com.arm.ar


Dolores
La casa en desorden

San Martín
Una situación deplorable

Los trabajadores judiciales de San Martín inauguraron los cascos amarillos sobre sus cabezas cuando denunciaron, en el mes de febrero, el estado deplorable de los Tribunales de la calle Balbín 1753, que sufre peligro de derrumbe.


El edificio de once pisos que agrupa la mayoría de los juzgados de San Martín tiene rajaduras, sobrepeso, sufre el crecimiento de las napas freáticas, tiene el sistema eléctrico colapsado y carece de escalera de emergencia y de medidas elementales de seguridad.

"A pocos días de esa jornada, la Corte sacó una resolución por la cual ordenó a la Dirección de Arquitectura arbitre los medios para realizar un estudio estructural, mediante la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional de La Plata", señala Pablo Abramovich, miembro de comisión directiva.

Otra de las medidas impulsadas, gracias al accionar de los judiciales en la calle, consistió en darle directiva a la Cámara Departamental para que aligerara el peso del edificio, es decir, sacara los expedientes que se encontraban para archivar. Además de ordenar que se lleve a cabo un plan de evacuación.

"Lo cierto es que hasta el momento estamos igual que antes," señala el responsable de prensa departamental. "No tenemos novedades respecto del estudio estructural. La superintendencia sigue haciendo gestiones con Bomberos y Defensa Civil para comenzar los cursos de evacuación. Y la medida de aligeramiento es virtual, ya que la cantidad de expedientes que se archivan se vuelven a reintegrar ante el requerimiento de los abogados", afirma Abramovich.
Los judiciales no creen en una solución cierta debido al abarrotamiento de juzgados y expedientes que existe en el edificio central. "La solución pasa por trasladar dependencias a otro edificio, porque éste está colapsado", aseguran.

Ante esta situación, los responsables departamentales señalaron a En Marcha que "seguiremos denunciando esta situación. Estamos realizando asambleas con recorridas por las oficinas y radios abiertas que apuntan a que la opinión pública conozca la lamentable situación de la justicia bonaerense. No descartamos otra protesta masiva de carácter provincial en la puerta del edificio".

 


Las situaciones límites en relación al colapso edilicio no son la excepción en esta departamental. En Marcha estuvo en Dolores y recogió testimonios de compañeros de la Biblioteca departamental y del Tribunal Criminal 1, casos testigos que marcan la preocupación de los judiciales. También hablaron de los costos elevadísimos que significan los alquileres de las propiedades donde funcionan estas dependencias.

Cristina Cejas, empleada de la Biblioteca departamental, expresó que “un estudio realizado por Universidad Tecnológica de La Plata determinó que teníamos que mudarnos de aquí. Las paredes estaban construidas con materiales inadecuados –contenían arena y salitre- y no cumplían con las normas IRAM”.

“Además –continuó la empleada- se demostró el excesivo peso que soportaba el lugar, con 16 mil volúmenes, el mobiliario y las cuatro personas que trabajamos diariamente en la oficina”.

“Luego de denunciar la situación en reiteradas ocasiones ante la Suprema Corte –continuó-, a fines del año pasado nos trasladaron. La mudanza a esta nueva casa –a una cuadra de distancia- tuvo una erogación de 21.000 pesos y el alquiler mensual le cuesta al Poder Judicial 4.100 pesos”.

“Estos gastos son absurdos porque no solucionan el tema de fondo. En la actualidad padecemos los lógicos problemas de adaptación de un lugar que no estaba pensado para la tarea específica. Además de no contar con las comodidades básicas, como ser el suministro de gas. Parece mentira pero es así”, finalizó Cejas.

Ni espacio para caminar

Por su parte, Ezequiel Inchausti, del Tribunal Criminal n 1, sentenció: “Estamos en una casa que no está en condiciones para que funcione una oficina pública. Un lugar sin mantenimiento donde trabajamos cerca de diez personas. El desplazamiento se dificulta por las 2.300 causas que se encuentran en el piso. Y es una misión imposible ubicar una de ellas cuando debemos despacharlas”.
Asimismo, Inchausti recordó que “nunca se inició la construcción del edificio judicial que se adquirió, hace diez años, para ser sede penal”. Sin embargo –según datos obtenidos por En Marcha- el presupuesto de este año refleja los cinco millones de pesos destinados para esta obra. Mientras tanto, se sigue pagando el alquiler.
A todo esto, el compañero aclara que “somos dos personas para atender a los abogados, público en general, estar a requerimiento de los jueces, secretarios y despachante, sumado al trabajo de mesa de entradas”l


 

San Nicolás
Desidia

Lo que muestra el baño del edificio del Ministerio Público de la departamental. Además, de la falta de higiene y manteni-miento hay un único baño que deben compartir hombres
y mujeres