|
|
Bajo la consigna
de "El hambre es un crimen", más de 300 chicos
provenientes de todo el país protagonizaron la "Marcha
de los Chicos del Pueblo" del 7 al 18 de mayo. Recorrieron
gran parte del norte y litoral argentino hasta llegar a la Plaza
de Mayo. La AJB fue parte de la misma y los judiciales dejaron
sus testimonios
|
| |
| Judiciales
en la Marcha Nacional de los Chicos del Pueblo El
grito de los olvidados
Los pibes denunciaron a las
autoridades locales, provinciales y nacionales que por más
que se sigan publicando estadísticas que pregonan crecimientos
récord y superávit fiscal, en la actualidad más
de la mitad de los chicos menores de 18 años viven bajo
la línea de pobreza y decenas mueren por día, antes
de cumplir los 5 años, por causa de la miseria.
En un país que se jacta de acumular reservas en el Banco
Central por más de 38 mil millones de dólares, la
indiferencia oficial frente al problema del hambre de los pibes
no admite justificación alguna. Por eso el hambre es un
crimen.
Para denunciar esta realidad los Chicos del Pueblo recorrieron
más de 4.600 kilómetros, llegando a la Plaza de
Mayo el 18 de mayo pasado.
Durante todo este recorrido estuvieron acompañados por
innumerables organizaciones sociales y populares, con la CTA como
eje vertebrador.
"Mi mejor experiencia
como militante"
Pablo Abramovich, empleado de la Defensoría
Civil de San Martín, fue uno de los judiciales que protagonizó
esta marcha. El y su conciencia sabrán los "ruidos"
que genera trabajar en ese poder del Estado con ampuloso nombre,
y haber convivido durante cuatro días, con más de
300 chicos de entre 2 y 17 años, esos de la Argentina real
y que gritan a los cuatro vientos: "El Hambre es un crimen".
"Quizás lo más llamativo de esta movilización
fue la alegría con que marchaban los chicos", sentenció.
Si bien tienen muy en claro la gravedad del problema, Abramovich
consideró que "si ellos están luchando por
el derecho a ser felices de todos los chicos de la Argentina,
esa lucha no puede hacerse con caras largas. De ahí, que
la marcha estuvo encabezada por el trencito de Pelota de trapo,
acompañado de murgas, zancos, malabaristas y canciones".
Asimismo, Pablo dijo que "es motivo de orgullo la claridad
de los discursos y las consignas de los pibes. En cada ciudad
que la marcha iba recorriendo fueron los chicos los oradores principales
de los actos".
"Es la segunda Marcha de los Chicos del Pueblo que participé
y para mí fue una de las mejores experiencias que tuve
como militante. Además, fue un orgullo representar a la
AJB y a la CTA en esta marcha", finalizó.
"Sentí
que algo tenemos que hacer"
Por su parte, Darío Rudaszewsky, del juzgado
de Menores Nº 3 de San Martín, dejó a En Marcha
sus sensaciones: "La marcha tuvo como propósito concientizar
a la gente por el hambre que sufren los chicos en el país.
Fue emocionante ver como la gente los apoyaba, salía a
recibirlos cuando pasaba la marcha. Chicos de las escuelas con
las maestras salían a su encuentro, a darles cartas, golosinas
para el viaje".
"Todos los que participamos activamente sentimos que algo
tenemos que hacer para cambiar la situación porque el tema
del hambre es una cuestión fundamental, el esfuerzo del
gobierno tendría que estar destinado a que todos nuestros
chicos coman y vivan dignamente. Ellos son el futuro. Si ellos
no comen, el país no tiene futuro. Por eso sentí
que tenía que estar junto a los compañeros de la
departamental y de la CTA", finalizó el trabajador
judiciall |
|
|
|
El
camino
de la pobreza,
el camino de la injusticia |
No
por casualidad esta nueva marcha organizada
por el Movimiento Chicos del Pueblo comenzó, el 7 de mayo,
en las provincias del Nordeste argentino, en las localidades misioneras
de Puerto Iguazú y El Dorado, donde el índice de
pobreza promedio supera el 60% de la población, y el de
la indigencia, el 30%.
El martes 8, la Marcha continuó su recorrido en la ciudad
de Posadas (Misiones). El miércoles 9 visitó las
ciudades de Corrientes y Resistencia (Chaco), donde hubo una importante
participación de las organizaciones locales.
El jueves 10 los pibes participaron de un homenaje frente al monumento
a los fusilados en la Masacre de Margarita Belén, para
culminar con una movilización en la Ciudad de Formosa.
El viernes 11 en la ciudad de Reconquista (Santa Fe), se realizó
una calurosa y concurrida bienvenida, marchando por las calles
de la ciudad y culminando con un acto en la plaza principal.
El recorrido se reanudó el lunes 14, con marchas y actos
en Santa Fe, el martes 15 en Rosario, el miércoles 16 en
Zárate-Campana y el jueves 17 en José C. Paz, culminando
el viernes 18 con una marcha en la Ciudad de Buenos Aires, con
epicentro en la Plaza de Mayo.
|
| |

El legado
de los pibes
|
| "Casi
dos tercios de nuestra población es pobre. Nueve millones
de chicos bajo la línea de pobreza, la mitad son indigentes;
30 por mil de mortalidad infantil en la provincia de Formosa;
45 por ciento de pibes desnutridos, o sea mutilados, en la capital
de Corrientes. Si realizáramos una encuesta en Florencio
Varela o José C. Paz ¿qué números
nos daría el horror?",
se preguntaba Alberto Morlacheti, en el acto central del 18
de mayo en la Plaza histórica.
Como a lo largo de los miles de kilómetros que unen la
provincia de Misiones con la ciudad de Buenos Aires, las niñas
y niños del Movimiento Nacional de los Chicos del Pueblo
marcharon bajo un solo grito: Ni un pibe menos; basta de hambre,
queremos vivir. Y acá los acompañaron cientos
de organizaciones sociales, territoriales, barriales y sindicales
de la CTA, junto a otros chicos de escuelas del conurbano, comedores
y hogares.
Para finalizar, el coordinador del Movimiento Nacional de los
Chicos del Pueblo, dejó esta reflexión: "En
la pisada de los caminos los pibes nos dejaron un legado: los
pibes no marchan porque son felices, marchan por la felicidad.
Como los pájaros no cantan porque amaneció, cantan
para que amanezca". |
|